La resolución de problemas
Encontrar la solución a un problema o situación determinada (y próxima a su realidad) requiere que los alumnos dominen un proceso específico que obliga a seguir los siguientes pasos:
- Reconocer el problema o situación.
- Identificar los posibles obstáculos.
- Considerar las posibles soluciones.
- Plantear y aplicar las soluciones propuestas.
- Evaluar los resultados.
Todo ello requiere, además, que los alumnos tengan los conocimientos necesarios para buscar, seleccionar y tratar la información de manera adecuada, sea mediante el uso de recursos bibliográficos, sea mediante el uso de recursos online. |
La resolución de problemas no suele resultar fácil, pues hace necesario que los alumnos sean capaces de analizar el problema desde distintas perspectivas, valorar las posibles causas e implicaciones del mismo, plantear hipótesis, indagar para tener información suficiente para poder confirmarlas o descartarlas y, finalmente, proponer soluciones válidas.
Hacer que los alumnos aprendan a resolver problemas o situaciones reales contribuye de manera clara a implicarles de manera activa en su propio proceso de aprendizaje. Ya no reciben el conocimiento de manera pasiva, sino que son obligados a asumir el reto de construir su propio conocimiento colaborando con otros alumnos y con la guía del docente.
Mediante la puesta en práctica de actividades basadas en la resolución de problemas, los alumnos completarán los distintos estadios del proceso de aprendizaje definidos en la taxonomía de Bloom.
El método de caso
Relacionada con la resolución de problemas, el método de caso (MdC) promueve que los alumnos investiguen sobre experiencias y situaciones de la vida real. Según Asopa y Beye, el MdC es un método de aprendizaje basado en:
- La participación activa de los alumnos.
- El trabajo cooperativo.
- El diálogo democrático.
De ello, como puede observarse, se desprenden las tres grandes ventajas o beneficios que el método de caso aporta:
- Otorga el protagonismo a los alumnos.
- Promueve el aprendizaje colaborativo.
- Activa las destrezas y competencias sociales.
A la hora de plantear cualquier método de caso, el primer paso es definirlo bien. Para ello, el docente debe presentar la situación real (y próxima) a analizar de forma narrativa. Esta presentación (puede ser escrita, oral o audiovisual) ha de incluir una serie de datos clave que ayuden a los alumnos conocer lo mejor posible el contexto en que se da, así como las posibles variables a considerar en el momento de analizar el caso en profundidad.
El método de caso exige a los alumnos a elegir entre aquellas teorías o conceptos que les resulten más útiles a la hora de realizar el análisis de la situación, contrastar informaciones procedentes de fuentes diversas y aplicar aquellas ideas que consideren más valiosas. Con ello, los alumnos contarán con todo lo necesario para formular sus propias tesis y argumentos, los cuales habrán de compartir con sus compañeros.
La discusión, como apunta Carl Christensen, es el componente esencial del método de caso. Para que esta discusión de desarrolle de la mejor forma posible hay que considerar los siguientes pasos:
- Estudio inicial del caso de manera individual y análisis.
- Discusión en grupos reducidos (hasta 5 alumnos) sobre el análisis realizado por alguno de sus miembros y propuesta de postura común consensuada.
- Debate general (grupo-clase) en el que habrán de intervenir los portavoces elegidos por cada grupo reducido.
- Debate y valoración conjunta del grupo reducido tras el debate general.
El método de caso no pone el foco en un producto final, sino que tiene como elemento central el proceso seguido por los alumnos para dar con la solución. En dicho proceso, estos pueden desarrollar las siguientes competencias:
- Conocimiento, análisis e interpretación de la realidad.
- Respeto y práctica de las normas de convivencia y participación.
- Conciencia de los propios conocimientos y capacidades
- Aplicación de conocimientos, recursos, técnicas, estrategias y herramientas
- Aplicación del razonamiento lógico, abstracto y verbal y del pensamiento crítico
- Tratamiento y transformación de la información para generar el propio conocimiento
- Asunción de compromisos y responsabilidades que hagan posible la colaboración y cooperación
- Aprendizaje de los errores, toma de decisiones de forma autónoma y asunción riesgos
- Aplicación de las habilidades personales para el trabajo individual y en equipo
Si quieres saber más sobre el método de caso, te proponemos consultar la completa guía El Método del Caso, elaborada por el Servicio de Innovación Educativa de la Universidad Politécnica de Madrid (2008).